miércoles, 21 de marzo de 2012

Hope

No me olvido de las personas porque soy débil. Me olvido porque soy lo suficientemente fuerte como para darme cuenta de que las personas cometen errores.

Apuesta por tu felicidad.

Como cambian las cosas. Un día estás rozando la cima y al siguiente sientes cómo te desvaneces entre las cenizas, como te hundes. Porque es así y si no aprovechas cada oportunidad como si fuera única llegará el día en que no tengas más. La vida es como es y no puedes cambiarla. Estamos diseñados para fallar, para caer y levantarnos de nuevo, para experimentar, sufrir y volver a empezar. Pero sobre todo estamos preparados para seguir intentándolo siempre, para no rendirnos, para aguantar. Está sólo en nuestras manos el tomar decisiones.
El dar o no el paso que te lleve a la vida o a la muerte, el luchar o no por la chica de tus sueños, el apostar o no por un amigo, el confiar, el ser o no sincero, el creer, el aceptar cada derrota o el seguir día a día superando las complicaciones. Es un día dentro de todo un año, una hora dentro de un día, un minuto y un segundo. Ése, ése es el momento de las decisiones, de un sí o un no. Ése es el momento en el que se ve la valentía de las personas, el coraje. Díficil de creer pero al fin y al cabo es así no se puede cambiar, depende de ti mismo ser feliz.. Apuesta por un sí.

viernes, 9 de marzo de 2012

miércoles, 7 de marzo de 2012

Nunca es tarde..

Si te sirve de algo nunca es demasiado tarde, o en mi caso demasiado pronto para ser quien quieras ser, no hay límite en el tiempo, empieza cuando quieras, puedes cambiar o no hacerlo, no hay normas al respecto, de todo podemos sacar una lectura positiva o negativa,
espero que tú saques la positiva, espero que veas cosas que te sorprendan, espero que sientas cosas que nunca hayas sentido, espero que conozcas a personas con otro punto de vista, espero que vivas una vida de la que te sientas orgullosa y si vez que no es así espero que tengas la fortaleza para empezar de nuevo.

Cuando quieras volver a verme junto a tí

y yo no quiera volver a caer en tu juego.

martes, 6 de marzo de 2012

Porque lo más pequeño, en ocasiones, es lo más grande

No siempre lo que necesito es lo que quiero, lo que quiero no siempre es lo que encuentro; lo que encuentro no siempre es lo que busco, lo que busco no siempre es lo acertado y lo acertado, no siempre es lo que me hace feliz. Porque lo atractivo no siempre es lo más bello, quizás porque no siempre dormir significa que descanses; porque podemos soñar despiertos. Porque una mirada dice más que mil palabras, porque los silencios duelen más que las palabras. Porque se puede andar perdido aunque conozcas el camino, porque hay días tan oscuros como la noche y noches que brillan más que el día, porque hay días para todo y porque todo a veces es nada, y porque otras veces nada, lo es todo.

Quizás porque hay quienes te tienen delante y no te ven y quienes te han visto sin mirarte; porque el mismo abrazo que adoro me ahoga, pero aunque me ahoga me atrapa, será porque no siempre correr significa llegar más lejos. Porque lo más pequeño, en ocasiones, es lo más grande. Porque lo más frágil y ligero será lo más pesado y en ocasiones uno se salta sus propias reglas, para después poder cumplirlas, porque a veces aunque se pierda, se gana, y porque hay victorias que son derrotas.

Las apariencias engañan..

Porque también se puede llorar de la alegría. Porque lo que parece un error puede acabar siendo una sorpresa. Porque una oportunidad puede cambiar tu vida. Porque tú mayor enemigo puede acabar siendo tu mejor amigo. Porque después de la tormenta llega la calma. Porque el que es feo, bajo y lleva gafas igual dentro de unos años es el más guapo. Porque le clasificas como un cabrón más y luego te cuida como a una princesa. Porque no se puede juzgar sin conocer. Las apariencias engañan.

Las que no se planifican, las que se dan por casualidad ...

Ponte en situación. Imagina que estoy frente a ti. A cuatro, a tres, a dos centímetros de ti. Que mis manos suben despacio, por tu espalda, por tu cuello... Que sólo estamos tú y yo. Que te atraigo hacia mí y pasamos a medir las distancias en milímetros.
Alargas una mano hacia mi cara, acaricias mi mejilla lentamente con el pulgar. Me tocas con tanta dulzura que me asusto. Nadie me ha tocado así nunca, ni me ha mirado como me miras, con una mirada tan profunda. Me entran ganas de esconderme y de besarte al mismo tiempo. Y es que las cosas más bonitas son las que pasan en el momento menos esperado. Las que no se planifican, las que se dan por casualidad.

A veces debemos darle a la gente, la misma importancia que nos dan a nosotros.

Si tropiezas con la misma piedra mas de tres veces,

créeme que ya no es un error, es una decisión.