martes, 6 de marzo de 2012

Las que no se planifican, las que se dan por casualidad ...

Ponte en situación. Imagina que estoy frente a ti. A cuatro, a tres, a dos centímetros de ti. Que mis manos suben despacio, por tu espalda, por tu cuello... Que sólo estamos tú y yo. Que te atraigo hacia mí y pasamos a medir las distancias en milímetros.
Alargas una mano hacia mi cara, acaricias mi mejilla lentamente con el pulgar. Me tocas con tanta dulzura que me asusto. Nadie me ha tocado así nunca, ni me ha mirado como me miras, con una mirada tan profunda. Me entran ganas de esconderme y de besarte al mismo tiempo. Y es que las cosas más bonitas son las que pasan en el momento menos esperado. Las que no se planifican, las que se dan por casualidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario