Y aunque nadie lo note, hoy la tierra se hace pequeña para mí. He cometido errores de los que solo me puedo arrepentir. Y duele, pero no voy de martir. Cuando salgo a la calle siempre intento sonreir.
Y es difícil seguir si tú no estás aquí conmigo, porque duele verte de lejos y saber que por mucho que te acerques no vas a hablar conmigo. Cuánto daño nos hemos hecho, pero estaba claro que no todo podía ser tan perfecto

No hay comentarios:
Publicar un comentario