martes, 6 de marzo de 2012

Las apariencias engañan..

Porque también se puede llorar de la alegría. Porque lo que parece un error puede acabar siendo una sorpresa. Porque una oportunidad puede cambiar tu vida. Porque tú mayor enemigo puede acabar siendo tu mejor amigo. Porque después de la tormenta llega la calma. Porque el que es feo, bajo y lleva gafas igual dentro de unos años es el más guapo. Porque le clasificas como un cabrón más y luego te cuida como a una princesa. Porque no se puede juzgar sin conocer. Las apariencias engañan.

Las que no se planifican, las que se dan por casualidad ...

Ponte en situación. Imagina que estoy frente a ti. A cuatro, a tres, a dos centímetros de ti. Que mis manos suben despacio, por tu espalda, por tu cuello... Que sólo estamos tú y yo. Que te atraigo hacia mí y pasamos a medir las distancias en milímetros.
Alargas una mano hacia mi cara, acaricias mi mejilla lentamente con el pulgar. Me tocas con tanta dulzura que me asusto. Nadie me ha tocado así nunca, ni me ha mirado como me miras, con una mirada tan profunda. Me entran ganas de esconderme y de besarte al mismo tiempo. Y es que las cosas más bonitas son las que pasan en el momento menos esperado. Las que no se planifican, las que se dan por casualidad.

∞

A veces debemos darle a la gente, la misma importancia que nos dan a nosotros.

Si tropiezas con la misma piedra mas de tres veces,

créeme que ya no es un error, es una decisión.

domingo, 23 de octubre de 2011

Y es que tu y yo, ya no somos como el resto del mundo.

Lo bueno de los años es que curan heridas

lo malo de los besos es que crean adición .

Mirarte, que me mires y sonreir.

Las cosas cambian, evolucionan. Pasan días, meses, años, y te das cuenta de que nada es igual. No sé, ultimamente el tener las cosas claras no es algo que me caracterice, pero, ¿sabes? hay algo de lo que no dudo, que no cambio por nada. Son las caras que ponemos al vernos, los abrazos, los desfases, que me cojas de la mano, mirarte, que me mires y sonreir, cantar, bailar, saber que estás ahí, llorar a tu lado, apoyarte, levantarte o guiarte por este duro camino que forjamos, poco a poco, paso a paso, lección tras lección.
Y escucharte, por muy estúpidas que sean tus ideas, reirnos a carcajada limpia y gritar a los cuatro vientos . Crecer y madurar, porque algún día tendremos que hacerlo, ¿no? Pero sobre todo pasar todos y cada uno de los buenos y malos momentos a tu lado, porque quiero, porque puedo, porque me da la santa gana.